Caso #35-05 (Narrativa breve, Ficción)

Hospital psiquiátrico San José,


Caso #35-05


Nombre del paciente: Manuel guerra
Edad: 35 Años.
Tiempo de reclusión: 2 años
Detalles: El paciente Manuel guerra presenta una perdida progresiva de sus funciones cognitivas, luego aparecieron episodios depresivos y violentos. Debido a la alta ingesta de Valium sin supervisión médica al igual que otros medicamentos para la ansiedad y el insomnio, el paciente presenta episodios constantes de alucinación junto con la dependencia de esas drogas.


El paciente fue trasladado a la habitación 0, esta es la habitación de pruebas y diagnósticos, utilizada para estudiar a los pacientes que presentan un grave caso de Demencia, la misma tiene cámaras que vigilan 24 horas al día durante toda la semana, al paciente se le elimina la ingesta de Valium o algún otro medicamento al cual sea dependiente, esto con el objetivo de ver de que manera  la mente humana reacciona y se adapta a las nuevas condiciones.


Fue fácil trasladar al paciente, tan solo entre 2 médicos lo cargaron, Manuel guerra estaba en un estado que llaman “En espera” esto le ocurre a las personas que pasan días sin dormir, llega un momento en donde el cuerpo busca la manera de “desactivarse” y descansar lo mínimo.


9 am...


El paciente despertó de su estado, como era de esperarse en un arranque de ira, comenzó a golpearse contra las paredes sin emitir un solo ruido, solo gemidos, parecían de gatos, esto duro unas 2 horas, luego solo se sentó en el centro a mirar fijamente  la cámara, la mirada era penetrante, quizás pensando, calculando, como sería su venganza. Transcurrido unos minutos mas, comenzó a sudar, supongo por la falta de su valium (oh amado Valium).


Despego en una especie de avioneta descompuesta, piloteada por su madre, esta presentaba heridas de tercer grado en todo su cuerpo y su mirada, su mirada presentaba altos grados de maldad, sin importar a donde mirara, sin importar cuantas nubes veía o cuantos pájaros sobre volaba, el avión nunca despegaba del pequeño jardín de su antigua casa (oh bella casa) y entre temblores y desgarros, se vio sentado frente a un espejo, el reflejo tenia la cara cortada, los ojos abiertos y una mirada macabra, su boca semi cerrada y la sonrisa semi amargada, pobre reflejo gritaba, ¡POBRE REFLEJO REPITO! Tan solo gritaba...


Un pedazo de vidrio que reflejaba las paredes oscuras de la habitación 0 le fue entregado a Manuel, su propio reflejo se lo puso en sus manos y le gritaba, pobre reflejo ¡POBRE REFLEJO REPITO!, comenzó por cortarse la ropa y despegar de nuevo en esa avioneta descompuesta que posa sobre su jardín, esta vez, él de piloto y la madre de pasajera (pobre pasajera), el avión no tenia un mando, quizás, solo quizás unas alas y una cola para estabilizar. Pobre pájaros quemados le decía su madre al oído -Manuel, pobre pájaros quemados- a manera de susurro ensordecedor quizás.


¿Por qué? Repetía a manera de cabala el reflejo y tan solo reía, medio reía, medio sonreía, ¡POBRE REFLEJO! ¡POBRE REFLEJO REPITO!, el vidrio se le derretía en las manos, justo cuando su deseo moribundo de suicidio salia a flote, justo cuando ya la vida no quería, justo cuando el reflejo sonreía, no a medias, no a pedazos, solo sonreía, Manuel se quedo sin vidrio, sin reflejo, sin avioneta, madre ni pájaros, tan solo quemadas de tercer grado, una ropa rasgada y un pobre reflejo de su alma ¡POBRE REFLEJO REPITO!.


Al atardecer, el paciente ya sin ánimos de seguir el cruel experimento, empezó a gritar, “¡Mama! ya me voy, ¿me vienes a buscar?” al verse sin respuesta empezó a llorar (no me quedaba de otra) golpeaba el piso con el puño cerrado.


El reflejo quiso hablarle (sin razón) pero al ver su media sonrisa Manuel solo decía, pobre reflejo, el espejo lo miraba, pobre reflejo, el espejo lo llamaba, le mentía, le susurraba, el espejo comenzó a empujarlo hacia el otro lado, buscando que la avioneta se estrellara contra el cobertizo, pobre reflejo gritaba Manuel, en un ultimo respiro del reflejo, comenzó a emitir el ruido mas estridente y espantoso que jamas podre volver a escuchar, sin poder soportarlo mucho, Manuel en un ultimo jalón de aire grito a todo pulmón, pobre reflejo, ¡POBRE REFLEJO REPITO! Y con mis propias manos (si las mías) tome mi cabeza y le di vueltas hasta romper el cuello, me quede sin avión, sin madre, sin pájaros, sin vida.


Gabriel García 10/07

Comentarios

  1. excelente!! la descripcion litetaria realiza su objetivo de causar sensaciones en el lector (por lo menos a mi) muy bien gabriel continua asi.. =)

    ResponderEliminar
  2. Sin palabras.. la manera en que manejas la locura de Manuel y la cordura de quien describe los síntomas.. hasta el punto en que se confunde quien es el narrador..

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares