El punto y coma, entre el frenazo del punto y la velocidad de la coma

 Fuente: Aviondepapel.com

Frases largas, larguísimas, o frases cortas, diminutas. El aviador debe adoptar los signos de puntuación adecuados para marcar la velocidad de la narración. El punto y coma, concretamente, permite en la lectura una pausa mayor que la de la coma y menor que la del punto. La puntuación elegida por el escritor Bioy Casares, en su libro La Invención de Morel, puede servirnos como referente.
“Me queda la tarde para la caza; a la mañana estoy con el agua a la cintura; los movimientos pesan como si la parte del cuerpo que está sumergida fuera muy grande; en compensación, hay menos lagartos y víboras; los mosquitos duran todo el año, todo el día”.
En este párrafo, Casares opta por el punto y coma para separar dos ideas con significado muy cercano, en la que una es la causa o la otra la consecuencia.
Pero hay más usos para este signo de puntuación. El autor argentino también lo impone cuando narra enumeraciones muy extensas en la que es necesario remarcar oraciones que tienen significados paralelos…
“Había trazado este plan: esperarla en las rocas; la mujer, al llegar, me encontraría abstraído en la puesta de sol; la sorpresa, el probable recelo, tendrían que convertirse en curiosidad; mediaría favorablemente la común devoción a la tarde; ella me preguntaría quién soy; nos haríamos amigos” (…)
o bien opuestos…
“Las mujeres trotaban, sonrientes; los hombres daban saltos”. (…)
Por último, el tercer uso del punto y coma se da antes de conjunciones o locuciones del tipo sin embargo, pero, no obstante, por tanto, entre otros.
“Pensé que en una isla, en un lugar tapiado tenía que haber un tesoro; pero decidí romper la pared y entrar” (…)
Como vemos en estos fragmentos de La Invención de Morel, la diferencia entre el punto y coma y el punto es que con el primero la relación semántica entre dos frases es más fuerte.
En cambio, cuando la distinción entre el punto y coma y la coma es la siguiente: el punto y coma obliga a una entonación descendente de la lectura (como si ya hubiese acabado la frase que leemos), mientras que la coma permite leer las frases con entonación ascendente o suspendida (porque tenemos que seguir leyendo hasta el final).
Reglas gramaticales, por tanto, que se convierten en materia prima creativa indispensable para el ritmo idóneo de la narración literaria.
¿CUÁNDO SE USA EL PUNTO Y COMA?
Para separar dos ideas con significado muy cercano; para remarcar las frases en enumeraciones muy extensas; y, por último, antes de conjunciones o locuciones del tipo “sin embargo”, “pero”, “no obstante”, “por tanto”, entre otras.

Comentarios

Entradas populares