Las pausas
Los momentos de pausa son efímeros,
excelentes para escribir, leer, llorar un poco si se quiere. Cuando
en las madrugadas extrañas, esas que de golpe te levantan, sin nada
de ruido, sin nada capaz de despertarte, solo la madrugada abriéndote
los ojos, mirando hacia el techo, es un momento de pausa, para llorar
por ejemplo, escribir y leer si se quiere.
Tengo cuatro vidas sin escribir una
linea, solo las pienso, las digiero, las escupo, pero no escribo, no.
Hoy tengo una pausa, una mañana extraña, abrí los ojos y estaba
escribiendo. Ésta es mi pausa, andar en calzoncillos, un jugo de
naranja para espantar los males y un monitor maltrecho, un teclado
anglo y una musa, la música por ejemplo, leer, llorar si se quiere.
Estoy creciendo por estos días. Lo sé,
porque el niño deja de tener tiempo cuando es adulto. Nunca quise
crecer, y luche por eso, pero corretear vestido de verde y peleando
con piratas imaginarios no sé ve bien cuando ya la panza no te cabe
en el pantalón verde, ni la franela verde, ni los zapatos verdes.
Por estos días, me vi creciendo. Incluso en la panza de mi compañera
está creciendo un Pater Pan, un pequeño yo digamos, pero mejor.
Cuando los niños tienen tiempo se
quedan mirando al horizonte, anhelantes de crecer. Yo no esperaba
crecer y sin embargo, el horizonte lo sigo viendo, un poco maltrecho
el horizonte, más lleno de balas y de mentiras, pero existe. Incluso
detrás del edificio bancario, existe como testimonio de algo más
allá de nuestro entendimiento. Cuando pasas por alto el Mcdonald y
la pobreza, encontrás un momento de pausa en el horizonte y podes
escribir, podes tomar jugo de naranja, podes sin necesidad del traje
verde, pelear con piratas, escribir, leer o llorar, no importa el
orden.
Gabriel García
@gabogabucho
Gabriel García
@gabogabucho

Me resulta interesante lo que escribes y también muy creativo, por ello, he decidido nominarte al premio "Liebster Award".
ResponderEliminarPuedes informarte en mi web sobre este tema, que es:
www.caminandoentrehistorias.es
Un saludo :)